En este mes María sale a nuestro encuentro para tomarnos por la mano, para introducirnos en el Secreto de su vida interior y ser de esta manera el modelo y la norma de la nuestra

martes, 22 de mayo de 2018

MARÍA Y LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO, II

Mírala hoy, si cabe más pura, más blanca, más resplandeciente, más santa, más llena de amor a Dios y a los hombres

La venida.- Y cuando así estuvieron preparados, es cuando vino el Espíritu Santo el día de Pentecostés, en forma de fuego. Penetra en el cenáculo y contempla el estupor y espanto de los Apóstoles, al oír aquel viento impetuoso, al ver que la casa toda temblaba y parecía venirse a tierra, al percibir aquella lluvia misteriosa de lenguas de fuego, que se posaban sobre cada uno de ellos después, el gozo inmenso al sentirse llenos del Espíritu Santo y de sus dones y gracias y, sobre todo, del amor encendido y abrasador que es el Divino Espíritu.

Y ¿qué sentiría la Santísima Virgen? Ella fue la primera en comprender la llegada del Espíritu Santo y, sin asustarse por aquellas señales violentas que le acompañaron, se recogió fervorosamente en su interior, para mejor recibirle. ¡Qué gusto no recibiría, por decirlo así, el Espíritu Santo al encontrar un alma tan bien dispuesta como la de María! si ya le había dado antes la plenitud de su gracia, ¿qué más podía hacer con Ella el Espíritu Santo en este día?

Milagrosamente aumentaría su capacidad, dilataría los senos de su alma, ensancharía todo lo posible su corazón, para tener satisfacción de volverla a llenar de nuevas gracias, de nuevos privilegios, de nuevo y más encendido amor. Póstrate ante tu Madre querida y admira esa grandeza inmensa, casi infinita y divina, de que la ves revestida hoy al recibir al Espíritu Santo.

Mírala hoy, si cabe más pura, más blanca, más resplandeciente, más santa, más llena de amor a Dios y a los hombres. Si ahora se le apareciera el Arcángel, no hay duda que enmudecería, pues en su lenguaje angélico, no encontraría expresiones para saludar dignamente a María. Haz que salte de gozo tu corazón, ante esta consideración y pide a tu Madre un poquito de lo muchísimo que Ella tiene y posee.  


lunes, 21 de mayo de 2018

MARÍA Y LA VENIDA DEL ESPÍRITU SANTO

¡Qué dichosos los Apóstoles que pudieron orar junto con la Virgen!

Preparación.- Los Apóstoles y discípulos se retiraron al Cenáculo para prepararse allí con la Santísima Virgen, a la venida del Espíritu Santo. Examina esta preparación:

a) Primero se retiran, porque el retiro y la soledad es donde Dios se comunica con las almas. A Dios no le gusta hablar en medio de las cosas del mundo y si habla, con ese ruido no se le oye ni se entiende bien su voz. Ama mucho el retiro, el silencio, la soledad de tu alma, donde quiere el Señor hablarte.

Por eso, esta soledad no sólo ha de ser exterior, sino interior, acallando otros pensamientos, negocios, impresiones, asuntos que traigas entre manos. Mira si no será esa, muchas veces, la razón de tus faltas en la oración y el poco provecho de la misma. ¿Sabes retirarte exteriormente e interiormente? ¿Sabes poner silencio en tu alma a todo lo que sea ajeno a la oración?

b) Se retiraron a orar todos a una. La oración es la solución para todo. Cristo nunca se dispensaba de ella. Oró en el Cenáculo, en el Huerto, en la Cruz misma. Orando encontró el Ángel a la Virgen en su Anunciación. Los Apóstoles, por indicación de la Virgen, se retiraron a orar. También a ti te llama diariamente. ¿Cómo respondes? ¿Eres alma de oración? ¿Acudes a ella a buscar luz, consuelo, fuerza?

c) En compañía de la Virgen. ¡Qué dichosos los Apóstoles que pudieron orar junto con la Virgen! Ella dirigiría la oración. Ella daría ejemplo de fervor. Sólo con mirarla a Ella, se disiparía el cansancio, la tibieza, las distracciones. Pero, ¿es qué tú, si quieres, no puedes hacer lo mismo? ¿Por qué no oras con María, mirando a María, aprendiendo de María? Haz un poco de examen y pregúntate si al comenzar y al continuar y al concluir la oración la haces con la Santísima Virgen. Aprende aquí también a tener devoción a la oración común. ¡Cómo agrada a Dios!, ¡cuán provechosa es!

d) Finalmente, fíjate en la constancia. El Espíritu Santo no descendió sobre ellos hasta pasados diez días en continua oración. ¡Pronto nos cansamos de orar! Queremos conseguirlo todo en seguida y si no, viene el desaliento, la desilusión. ¡Qué falta de perseverancia! Pídesela a la Santísima Virgen. Que no un día, ni dos, sino siempre, sea tu oración fervorosa y así será eficazmente santificadora. 




viernes, 18 de mayo de 2018

ORACIONES DE LOS SANTOS A NUESTRA MADRE MARÍA

¡Oh, Virgen purísima y sin tacha! ¡Oh María, Madre de Dios, Reina del universo!, vuestro poder excede al de todos los Santos, sois la esperanza de los elegidos y la alegría de los bienaventurados


Vuestro nombre, ¡oh Santa Madre de Dios!, contiene todas las gracias y todas las bendiciones divinas. Vos habéis llevado en vuestro seno al que es incomprensible y habéis alimentado al que alimenta a todas las criaturas. El que llena el cielo y la tierra, el que es Soberano de todas las cosas ha querido seros deudor del vestido de carne que antes no tenía. Regocijaos, ¡oh Madre de Dios!, regocijaos de tener por deudor al que da el ser a todas las criaturas. Todos somos deudores de Dios, pero puede decirse que Dios ha querido serlo vuestro en cierto modo. Así es, ¡Madre amantísima!, que vuestra caridad y vuestro crédito para con Dios exceden a la caridad y al crédito de todos los Santos. Nosotros celebramos vuestra gloria, sabemos cuán grande es vuestra bondad, y os suplicamos que os acordéis de nosotros y de nuestras miserias. Amén.

San Metodio, de Tesalónica




domingo, 13 de mayo de 2018

13 DE MAYO, NUESTRA MADRE DE FÁTIMA

¡Oh santísima Virgen María, Madre de los pobres pecadores!, que apareciendo en Fátima, dejaste transparentar en vuestro rostro celestial una leve sombra de tristeza para indicar el dolor que os causan los pecados de los hombres y que con maternal compasión exhortaste a no afligir más a vuestro Hijo con la culpa y a reparar los pecados con la mortificación y la penitencia


¡Oh Santísima Virgen María, Reina del Rosario y Madre de misericordia!, que te dignaste manifestar en Fátima la ternura de vuestro Inmaculado Corazón trayéndonos mensajes de salvación y de paz. Confiados en vuestra misericordia maternal y agradecidos a las bondades de vuestro amantísimo Corazón, venimos a vuestras plantas para rendiros el tributo de nuestra veneración y amor. Concédenos las gracias que necesitamos para cumplir fielmente vuestro mensaje de amor, para mayor gloria de Dios, honra vuestra y provecho de nuestras almas. Así sea.



MES DE MAYO, MES DE MARÍA

Virgen Santa, María, mi guía y mi Soberana, vengo a arrojarme en el seno de tu misericordia, y de poner desde ahora y para siempre mi alma y mi cuerpo bajo tu salvaguarda y bajo tu protección maternal

DÍA QUINTO

LA AMAPOLA, ROELLA

La amapola excede hasta a la misma rosa en hermosura  en variedad de colores: tiene, desde el blanco más puro hasta el carmesí más encendido, graduación admirable. Salvaje en los campos y cultivada en los jardines, es para esta estación una de sus bellezas. Pero le falta el olor; mas no importa: las perfecciones están repartidas y divididas entre las diferentes especies que adornan nuestros jardines. Es semejante y tan semejante a la más bella de todas las rosas, que, puesta a su lado y mezclada en ramillete con ellas, se confunde a la vista y rivaliza en brillantez con ella.

LA BENEFICIENCIA Y LAS CATORCE OBRAS DE MISERICORDIA

La caridad tiene, además de la misericordia, otra hija, y es la beneficencia. No nos basta la buena voluntad, no nos basta un corazón que compadezca las miserias ajenas; la caridad es obras, y éstas en su terreno son guiadas por la beneficencia.

Las obras de misericordia son catorce: las siete miran las necesidades corporales, y las otras siete las espirituales de nuestros prójimos. Porque la amapola se asemeja a la rosa, y tiene de ella su figura y belleza, la reconocemos como la más propia para significarnos la beneficencia. No tiene en sí fragancia, pero plántense a su alrededor yerbas aromáticas, y con ella formarán un ramillete perfecto… plántense en medio de las catorce obras de beneficencia figuradas en las yerbas odoríficas, y éstas suplirán lo que a ella falta, y ella lo que a éstas.

LA BENEFICIENCIA EN MARÍA

María hizo con nosotros una obra de misericordia tan grande, que no habrá otra igual. Estábamos perdidos por la culpa original, y nos dio un salvador.

LA AMAPOLA EN MANOS DE MARÍA

¿Qué puedes hacer por el bien de tus prójimos? Si no tienes la caridad, nada, o casi nada; porque sin la caridad, la beneficencia no es virtud perfecta ni puede serlo: es, sí, lo que llamamos filantropía, y ésta de por sí, sin la caridad su reina, no tiene mérito delante de Dios. Si tienes caridad, si amas lo que Dios ama, si quieres lo que Dios quiere, puedes hacer por el bien de los otros mucho y muchísimo. Has de hacer por los otros todo cuanto esté en tu poder… Ofrécete a María, y ella ya te lo inspirará, y dile:

PRESENTACIÓN DE LA ROSA A MARÍA

ORACIÓN.- Señora: Yo me obligo a practicar en bien de mis prójimos todas las obras de misericordia que pueda y que están en mis manos. Tendré para todos aquellos con quienes me familiarizo, un corazón afable, benigno, dulce, manso, y seré su servidor. Ni con palabras, ni con obras, ni con gestos, ni directa o indirectamente les contristaré, les molestaré ni mortificaré. Recibid, Señora, estos mis propósitos, y haced que tengan un efecto siempre eficaz.


Beato Francisco Palau OCD



sábado, 12 de mayo de 2018

MES DE MAYO, MES DE MARÍA

Por Medio de María se puede esperar todo; porque es la más perfecta y la más elevada de las criaturas

DÍA CUATRO

LA YERBA BUENA O YERBA SANA, Y LA ROSA SIN OLOR

Lo que llamamos yerba buena es uno de los adornos de nuestros jardines y huertas. Es verdad, no tiene otras cualidades que su color verde, su perpetuidad, su gran multiplicación al borde de los arroyos, y además, su gran fragancia cuando se toca, se divide y se pisa. Tiene, además, varias virtudes y propiedades para el servicio nuestro. Únase la yerba buena con la rosa sin olor, y tendrá el ramillete de hoy olor y belleza.

LA MISERICORDIA

La caridad para con los prójimos, o sea el amor de Dios, al difundirse desde nuestros corazones hacia los prójimos, produce en nuestras almas un efecto que le es muy natural, tal es la misericordia; esto es, le dispone a tomar parte y a mirar por propias las necesidades de nuestros prójimos. El que no tiene un corazón que parte las penas con sus prójimos, mirándolas como cosa suya, no tiene misericordia; esto es, un corazón afectado a la presencia de la miseria y de las necesidades ajenas; y el que no usa de misericordia, no hallará en Dios misericordia. En el jardín misterioso de la Iglesia, ninguna planta hemos encontrado que más se acomode en sus propiedades y virtudes a la misericordia que la yerba buena o yerba sana.

LA MISERICORDIA EN MARÍA

María, desde su concepción inmaculada, tomó como propia la causa de todos los hijos de Adán, y movida e impulsada   por esta virtud, negoció eficazmente con Dios nuestra salvación. Esa Madre de misericordia toma por suyas las necesidades de sus hijos.

YERBA BUENA Y LA ROSA DE TODO EL AÑO A MARÍA

¿Tienes amor verdadero a Dios y a tus prójimos? Si tienes caridad, la misericordia es una hija suya, y estará contigo: y si hay en ti misericordia, padecerás por todas aquellas causas y motivos por los que sufrió y padeció Jesús y María su santísima Madre. Tendrás pena y compasión de los males morales gravísimos que afligen a nuestra santa madre la Iglesia; y tomando por propias las miserias y necesidades espirituales de las almas, te sacrificarás por ellas.

PRESENTACIÓN DE LA ROSA A MARÍA

ORACIÓN.- Señora, ¿qué puedo yo hacer para el bien de las almas? Yo me ofrezco en sacrificio al pie de la cruz para su salvación. Yo me obligo, yo me comprometo a poner por obra la misericordia de aquel modo y bajo la forma que me sea designada por las leyes de la caridad. Recibid, Señora, esta mi ofrenda; aceptad este ramo siempre verde; bendecid mis propósitos; alcanzadme las gracias y dones que necesito para conservar esta virtud en mi corazón.

Beato Francisco Palau OCD



sábado, 5 de mayo de 2018

MES DE MAYO, MES DE MARÍA

Virgen Santísima Inmaculada y Madre mía María, a Vos, que sois la Madre de mi Señor, la Reina del mundo, la abogada, la esperanza, el refugio de los pecadores, acudo en este día yo, que soy el más miserable de todos

DÍA TERCERO

ROSA GUIRNALDA

Entre otras muchas especies de rosas que en esta estación embellecen nuestros jardines, es una la rosa guirnalda. Es pequeñita, es verdad, pero encierra en su capullo ciento cincuenta hojas, y explota en ramilletes de veinte y más flores juntas, y se nos presenta este rosal adornado con tal abundancia de ramilletes, que sorprende y roba la vista del que le contempla. Pero le falta el olor y no puede tenerse de por sí; pero si se le presenta un círculo y cuidadosamente  se le da dirección, le va llenando, y nos ofrece una magnífica y hermosa guirnalda adornada con millares de rosas.

EL AMOR HACIA LOS PRÓJIMOS

El amor de nosotros mismos y de los prójimos es producido por el amor de Dios, depende de éste y procede de aquí. El rosal guirnalda, no pudiendo subsistir ni tenerse en pie por sí solo, corre el círculo del amor verdadero, puro, santo, casto, cual es el que está en Dios, y procede de Dios hacia nosotros, y de aquí se extiende, dentro del mismo círculo, hacia nuestros semejantes y a cuantas cosas están a nuestra vista, y a nuestro servicio y uso.

Amamos en nosotros aquello mismo que Dios ama; y lo que Dios ama en nosotros es la formación de su imagen. Nos amamos con el mismo amor con que Dios nos ama, y con este mismo amor se nos manda amar a nuestros prójimos, y cuantas cosas se nos presentan amables. ¿Amas a Dios con el mismo amor con que Dios se ama a sí mismo?

Si tu amor no es puro como lo es en su propio elemento, será impuro cuanto amarás: no te amarás a ti mismo, y perdida la regla y la forma del amor, tampoco amarás con amor puro y santo a tus prójimos, y a las cosas que están a tu servicio, y serás impuro.

AMOR DE LOS PRÓJIMOS EN MARÍA

Al amor de María debe el mundo su salvación. Nos vio perdidos, buscó un salvador y le encontró, y nos le ofreció sacrificado sobre el ara de la cruz; y en este sacrificio Ella quiso ser con su Hijo nuestra Corredentora. Por este amor mereció el título de Madre común de todos los vivientes.

LA ROSA GUIRNALDA A MARÍA

¿Tienes en orden el amor de ti mismo y de cuantas cosas se mueven alrededor de ti? Medítalo bien.

Si quieres orden en el amor hacia las criaturas, ordena tu amor para con Dios. Si amas alguna cosa sin orden a Dios, sin Dios, fuera de Dios, y contra las órdenes de Dios, ese amor es una pasión que destruye tus rosales todos. Busca el rosal y los ramilletes de la rosa guirnalda, y si no le hallas, harás lo que los demás días: sin perder tiempo marcha a encontrar a la hermosa y amable Jardinera, y pídele plante ese rosal; y tú coopera, ayúdala con santas resoluciones y buenos propósitos y dile…

PRESENTACIÓN DE LA ROSA A MARÍA

ORACIÓN.- Señora: Yo me obligo, yo me comprometo, yo propongo amar bien, esto es, amar lo que la ley me manda amar. Yo quiero amar lo que en mí y en mis prójimos, y en las cosas que están a mi uso y servicio, Dios ama, y nada más. Lo que Dios ama, yo amo; lo que Dios aborrece, yo aborrezco en mí, en mis prójimos y en todas las demás criaturas. Aceptad, Señora, esta mi ofrenda, y presentadla a vuestro Hijo, fortificad y proporcionad mis propósitos y resoluciones.

Beato Francisco Palau OCD



HOY ES PRIMER SÁBADO DE MES


Para más información, pinchar AQUÍ







miércoles, 2 de mayo de 2018

MES DE MAYO, MES DE MARÍA

Virgen Santa, María, mi guía y mi Soberana, vengo a arrojarme en el seno de tu misericordia, y de poner desde ahora y para siempre mi alma y mi cuerpo bajo tu salvaguarda y bajo tu protección maternal

DÍA SEGUNDO.-

LA ROSA DEL MES DE MAYO

Se divide la rosa en varias especies. La que florece en el mayo, y es propia de esta estación, es la que reúne en sí más cualidades de una verdadera flor. Fragancia, belleza, abundancia y variedad. 

LA CARIDAD: AMOR DE DIOS

Dice la ley, amarás a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con la plenitud de todas tus fuerzas. ¿Qué cosa es este amor?… Busquemos en el jardín de Dios esta fragantísima y hermosísima flor. El amor está en Dios como un fuego inmenso en su propio foco y elemento. Con el amor con que el Padre ama al Hijo, el Hijo nos ama a nosotros y con este mismo amor nosotros hemos de corresponder. Hemos de amar a Dios, porque es infinitamente amable… y todo cuanto se ama sin Dios, fuera de Dios, sin respeto a Dios y contra Dios, es un amor impuro. Siendo el amor de Dios la causa de cuanto amamos con amor puro y el móvil de todas las acciones buenas, no puede la caridad, en orden a este su primer objeto, ser mejor representada que por la reina de la flores, la rosa del mes de mayo. La bondad suma de Dios y su inmensa belleza atrae, eleva y roba todos los afectos del corazón humano con la suavísima fragancia de sus infinitas perfecciones y atributos.

EL AMOR DE DIOS EN MARÍA

María, asistida por la gracia y dones del Espíritu Santo desde su Inmaculada Concepción, amó con tal intensidad a Dios, que atrajo a su seno virginal con la fragancia suave y pura de esta flor mística al mismo Hijo de Dios, y el  Hijo del Eterno no vaciló, aunque hija de Adán prevaricador, en tomarla por Madre.

LA ROSA DE OLOR A MARÍA

Nuestro corazón está fabricado para amar, y para amar un objeto infinito, inmenso y eterno, que reúne en sí cuantas perfecciones puede concebir nuestro débil entendimiento. El amor de Dios ¿está en el jardín de tu alma? Piénsalo bien: busca el rosal que brota en mayo, llenando de suave olor toda la comarca. Busca bien este rosal, ¿está en ti?… Míralo bien… Si no le hallares, aún tienes tiempo: marcha a María tu jardinera, y dile que le ponga, que le plante, que le riegue y que le cuide. ¿Amas? ¿qué amas? Donde está el amor, está el corazón; donde está el corazón, está toda la plenitud y fuerza de tus afectos; donde están éstos, está tu alma toda, tus pensamientos, tus potencias y sentidos. ¿Amas a Dios con todo tu corazón? Mira que sin este amor no puedes entrar en el cielo.

PRESENTACIÓN DE LA ROSA A MARÍA

ORACIÓN.- Señora: Recibid en vuestras manos un ramillete de rosas del mes de mayo: aceptadle, es mi amor para con Dios mi Señor. Desde hoy, postrado al pie de este altar, yo os prometo, sí, lo tengo resuelto, amar con todos mis afectos a Dios. Yo me complazco de que Dios sea quien es, sumamente bueno… Sin él, y fuera de él, nada quiero amar. Yo quiero lo que Dios quiere, yo aborrezco lo que Dios aborrece; la voluntad de Dios será la mía de hoy en adelante: así yo lo propongo.

Beato Francisco Palau OCD



martes, 1 de mayo de 2018

MES DE MAYO, MES DE MARÍA

Te confío y pongo entre tus manos todas mis esperanzas y mis consuelos, todas mis penas y mis miserias

DÍA PRIMERO.-

LA ROSA

Reconocemos y proclamamos a la rosa por la reina de las flores. Le toca la corona por derecho de naturaleza. Reúne en sí las más bellas cualidades de una flor. Es bella y hermosa, es de una fragancia suave, agradable y deleitable en sus especies: tiene la variedad de colores: brota en el rosal con una abundancia portentosa; se sostiene en todas las estaciones del año, y en su cultivo es fácil, no es delicada, resiste a los fríos del mismo modo que a los rigores y ardores del sol; se salva en el campo y en los jardines, y aunque reviente entre las afiladas y erizadas espinas del rosal, éstas no la ofenden. Por todas estas propiedades que la distinguen, merece la pongamos en el centro de todos nuestros ramilletes, y la reconozcamos por reina de todas las flores del mes de mayo.

LA CARIDAD

En el jardín de la Iglesia todas las virtudes, las naturales, las sobrenaturales, las infusas, las adquiridas, las intelectuales, las morales, las cardinales, las teologales, todas a voz unánime han proclamado por su reina a la caridad. ¿Qué es la caridad? ¿Por qué es la reina de las virtudes?  La caridad es una virtud infusa en el alma, mediante la que amamos a Dios con toda la plenitud de nuestros afectos por ser Él quien es bondad suma, y a nuestros prójimos como a nosotros mismos. La caridad trae consigo todas las virtudes infusas, la gracia santificante y los siete dones del Espíritu Santo; y donde ella va la siguen todas éstas. Corresponde a esta virtud el don de sabiduría.

María excedió en caridad a todos los hombres y a todos los Ángeles juntos, y por esto fue exaltada sobre todos ellos.

LA ROSA A MARÍA

Busca en el jardín de tu alma esta excelentísima flor. Sin ella no te recibirán en la Iglesia triunfante. ¿Tienes la caridad verdadera? míralo bien: si la tienes, coge esta flor, y ponla hoy en las manos de María: ella la ofrecerá a Dios, y el rosal queda desde hoy a los cuidados de tan diestra jardinera. ¿Y si no la tienes? Plántala, y cuida produzca sus flores a sus tiempos, dirígete a María y dile:

PRESENTACIÓN DE LA ROSA A MARÍA

ORACIÓN.- Señora: Yo os ofrezco esta rosa; simboliza mi amor para con Dios y mis prójimos. Yo me comprometo a amar con toda la fuerza de mi corazón a Dios, a mí mismo por Dios, a mis prójimos como a mí mismo, y a todas las cosas por Dios, y a Dios sobre todas ellas.

Beato Francisco Palau OCD


lunes, 30 de abril de 2018

LOS DONES DE MARÍA

Me acojo, ¡oh María!, bajo tu amparo; se la guía y el modelo de mi vida interior

¡Oh María! ¡Son tantos los dones y gracias que Tú quieres hacer a las criaturas! Y ¿quién no querrá recibir tales dones? Pero no somos perseverantes en quererlos, y Tú, ¡oh Madre amorosa!, no regalas tus dones a los hijos que nos los aprecian altamente y que los tirarán, porque entonces tendrías que castigarles convenientemente. ¡Oh María! Tú quieres darme tus dones, pero yo me hago indigno de ellos, porque quiero mezclar y juntar mis dones con tus dones. Yo querría tus gracias, pero también quiero mi voluntad, y así no puedo poseerlas. Querría tu benevolencia, pero al mismo tiempo deseo el amor y la benevolencia particular de las criaturas, y así no puede ser. Querría mi amor y tu amor juntamente, y por eso no puedo poseer tu amor. Querría vivir bajo tu manto y también bajo el manto de mis comodidades. Pero no es justo, como dijo tu Hijo, que bajo una cabeza coronada de espinas, se muevan, miembros delicados. Ciertamente, no es justo, ni es justo que tus hijos vivan con sus caprichos bajo tu manto, ¡oh Madre Dulcísima, que tanto te humillaste!

¡Oh María! ¿Qué cosa podría darte y ofrecerte que te agradase? Si te ofrezco mi voluntad, temo que no te agrade, porque no es conforme a la voluntad de Dios. Si te ofrezco el entendimiento, no está iluminado; si te ofrezco el afecto, lo encuentro impuro. Pero te ofrezco el Corazón de tu Hijo Unigénito: Madre, un regalo mayor no puedo hacerte.

Santa Mª Magdalena de Pazzis



viernes, 27 de abril de 2018

SÚPLICA A NUESTRA MADRE DE MONTSERRAT

¡Favoréceme Divina Señora de Montserrat!

¡Madre y Señora nuestra, Virgen querida de Montserrat!

A tus pies venimos este día a ofrecerte nuestra vida y alabanzas, pues a los pies de la cruz aceptaste ser nuestra madre y desde aquella hora eres Madre de todos los hombres, refugio de los pecadores y poderosa medianera nuestra.

Recibe nuestro corazón y nuestra humilde y sentida plegaria pues como hijos nos confiamos a Vos, nuestra celestial patrona.

Tú que eres esperanza cierta de cuantos peregrinamos en este valle de lágrimas, se clemente y misericordiosa con los que recurrimos a Ti.

Tú que siendo dócil y obediente a los planes del Señor te convertiste en Madre nuestra comprensiva y causa de nuestra alegría, aumenta nuestras virtudes y aléjanos de todo mal y peligro, ilumina nuestro entendimiento y fortalece nuestra  voluntad.

Ábrenos el corazón y llénalo de sentimientos de caridad, para llegar al hermano con verdaderos gestos de amor, consolando al triste y ayudando amorosamente a cargar la cruz al que ya no puede sostenerla.

¡Oh, Celestial Señora, Nuestra Señora de Montserrat!

Escucha benignamente mi petición e intercede por mí ante el trono de tu Hijo para que me ayude a salir de esta grave situación que es la causa de mi angustia y desesperación:

(Hágase en silencio, y con toda confianza en María, la petición que desee alcanzar)

Poderosa y milagrosa Señora, Tú que siempre nos das maternal consuelo, recibe con comprensión y compasión la súplica que te presento, te ruego, ante el Señor, para que se apiade de mi difícil circunstancia y me otorgue rápida solución si es que lo que pido conviene a mi eterna salvación. Amén

Tres Padrenuestros, Avemarías y Salve