Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, te adoro profundamente y te ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos de su Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de María te pido la conversión de los pobres pecadores.

“Ten compasión del Corazón de tu Santísima Madre. Está cercado de las espinas que los hombres ingratos le clavan a cada momento, y no hay nadie quien haga un acto de reparación para sacárselas”

domingo, 11 de junio de 2017

DICHOS DE LOS SANTOS EN ALABANZA DE LA VIRGEN

Este molde perfectísimo es María, y nosotros somos la materia

Como quiera que toda nuestra perfección consiste en estar conformes, unidos y consagrados a Jesucristo, resulta que la más perfecta de la devociones será la que más nos conforme, nos una y nos consagre totalmente y lo más perfectamente posible a Cristo. Ahora bien: Siendo María la Criatura más conforme a la voluntad de Cristo, se sigue que, la entrega más completa y total a Ella, es la que más nos une y nos hace vivir consagrados totalmente a Cristo...

De dos maneras puede un escultor sacar al natural una estatua. La primera es usando su fuerza y sabiduría, y con buenos instrumentos ir labrando la figura… Largo, difícil y expuesto es este primer modo: un golpe mal dado bastaría para echarlo todo a perder. En cambio, el segundo modo es mucho más fácil y menos peligroso; bastaría con tener un molde perfecto y que la materia empleada sea completamente manejable… Este molde perfectísimo es María, y nosotros somos la materia, que si nos damos totalmente a Ella y no le oponemos resistencia, nos hará completamente semejantes a Cristo, cual es la figura del molde que es Ella misma.

San Luís María Grignión de Monrfort



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